miércoles, 31 de diciembre de 2008

Capitulo II - El Comienzo del Fin

Era las más oscura de todas las noches que los ojos del Hombre haya podido en su existencia haber visto, las estrellas se escondían a lo alto y no dejaban ver nada más que una eterna oscuridad, en los cielos la luna brillaba despampanante solo que muy diferente a todas las noches, la luna estaba roja de sed de sangre, gritos desagarradotes se escuchaban a lo lejos, bolas de fuego caían desde lo alto, sonidos de tambores se escuchaban a lo lejos, sonidos de armas desgarraban la tranquilidad de la noche , y fue cuando de entre mis profundos sueños desperté.

Las trompetas de la fuerza real se escuchaban a lo lejos, pero me desperté deslumbrado ante mi capitán que parecía preparado parar librar una larga batalla. Me lanzo agua al rostro para despertarme y me dijo:
-Disculpe su majestad, pero debemos abandonar la ciudad lo más rápido posible, debo velar por su seguridad-.
- ¿Qué sucede?, mi padre, ¿donde esta mi padre?
-Su padre esta en el frente de batalla dirigiendo la resistencia, jamás pensé que llegarían tan lejos, en tan poco tiempo, pero no hay tiempo su majestad debemos evacuar la ciudad.
-No, no podes escaparnos, peor no entiendo que esta sucediendo...
- no hay tiempo para explicaciones solo debemos partir, por favor no lo haga mas dificil.
- No, no abandonare la ciudad que nací, menos cuando aún cuando más me necesita.
En ese preciso momento una bola en llamas entro por la ventana, el capitán se acercó hacia ésta y se dio cuenta que los guerreros de las sombras habían atravesado las murallas de la ciudad y que se dirigían hacia el castillo arrasando con todo a su paso.
Una vez más el capitán insistió en que era de vida o muerte retirarnos del campo de batalla, y por supuesto yo me negué, a lo que desenfundo su espada y con el mango me golpeo la cabeza, perdí el conocimiento. Para cuando desperté ya nos encontrábamos muy lejos de la ciudad.

Por alguna extraña razón podía ver a mi padre luchando entre mis sueños, eran muy pocos los soldados que se encontraban a su lado. Los guerreros de las sombras lo habían rodeado eran cientos contra de ellos contra los soldados de mi padre que no superaban el numero de dedos de mis dos manos. Uno de ellos se le acercó y hablo en perfecto español, cosa poco común para seres tan incivilizados, parecía que buscaba algo no alcanze comprender lo que dijo pero aparentemente era algo muy importante, mi padre se negó a entregarle información y en ese mismo instante un cuchillo envenenado atravesó su hombro izquierdo, no se lo clavaron en su corazón porque querían hacerlo sufrir, el líder de los seres de las sombras dijo que lo mataría sin hacerlo sufrir siempre y cuando le entregara la información que necesitaba, una vez mi padre se negó, por lo que el demonio no tuvo mas remedio que dejarlo ahí.
Otro semejante se le acercó y le pregunto:
-¿Araziel, q haremos ahora?
-Esperar. No tenemos otra opción. Además tarde o temprano tendrán que volver, y para entonces los estaremos esperando.

martes, 30 de diciembre de 2008

Capitulo I - Malos Augurios

Desolado me encontraba en una oscura sala dentro del castillo, por alguna extraña razón sentía el miedo de la batalla y una enorme de sed de venganza que pedía ser saciada. Me encontraba vestido para la batalla con la armaduras de mi padre, el escudo de mi familia que por generaciones había pasado por las manos de los herederos al trono, una espada bastante peculiar forjada con esmeraldas en su puño y con un extraño material contenía su filo.
Y fue cuando de la nada aparecieron escaleras al frente de mi y por alguna extraña razón decidí subirlas rápidamente, cuando llegue a la parte superior me encontré al frente de una puerta, vacilé por algunos instantes pero finalmente decidí abrirla.
Al otro lado de la puerta se encontraban las murallas del castillo, en donde una feroz batalla se desencadenaba, el sonido de espadas y de escudos era ensordecedor casi se podía sentir el latido de los corazones de los combatientes en el aire, pero eso no era todo.

Al mirar hacia al horizonte veía como una silueta negra se acercaba hacia mi posición, no podía distinguirla bien ya que el ocaso me pegaba en el rostro tan solo distinguía el sonido de batir de las alas de algún extraño ser.
A me dida que se fue acercando pude darme cuenta que algo iba montado en cima del misterioso ser alado, tan solo verlo me provocaba un enorme pavor. Mientras tanto la desenfrenada batalla se desenvocaba en mis cercanías y había reconocido el lugar, mi ciudad natal, sin embargo por alguna extraña razón no podía quitar la vista de encima del mítico ser.

La silueta era negra como una noche sin luna, y su mirada cruda como el invierno. A medida que se acercaba pensaba que podría notar lo que era realmente, pero no fue así. Cada vez me sentía más confundido y por alguna extraña razón se podía sentir el miedo en el aire, me podía dar cuenta como extrañas sombras se acercaban, arrimándose desde los muros del castillo, se percibían como figuras humanas aún sabiendo que no era así.
Al mismo instante que el guerrero bajo del mitico ser, sus escamas negras como las cenizas, lengua bifeda, firmes y gruesas patas, ojos azules como el más helado rincón del planeta.

La sangre corría por los muros de la fortaleza, era una verdadera masacre y me sentía completamente inútil, y el hombre que estuvo montado en el extraño ser se acercaba mi posicion con una paso lento,firme y seguro.
De entre las sombras sale un hombre de radiantes armaduras, sentia que lo conocia y es más con el sentimiento q es proximo a mi, pero en esos instantes no podia pensar.
Su espada resplandecía como la luz de la luna y las estrellas, valientemente se enfrento contra el guerrero de las sombras en una feroz batalla, en el cual ninguno de los dos parecía ceder. Finalmente el guerrero de las sombras golpeo con una fuerza demoníaca a mi compañero y choco con el muro, quedando sin señales de vida. A pesar de todo los sucedido mi cuerpo no respondia y aún no me podía mover, como si mi cuerpo no respondiera ante las ordenes que mi cerebro enviaba, estaba paralizado, sin embargo el guerrero de las sombras no parecía tener problema alguno,con un paso que daba la sensación que la tierra se moviera por cada movimiento que hacia.
Una vez que estuvo en frente de mi, me tomo por el cuello con su fría y oscura mano, alzo su brazo conmigo hacia al cielo me miro directo a los ojos y pude ver que el tenia sus ojos rojos como el fuego mismo. Alzo su cabeza para mirar mi rostro directamente y me pregunto, ¿puedes sentir el miedo? y me di cuenta de algo inimaginable, una versión oscura, sombría y corrupta de un ser humano, pero no de cualquiera, era yo.

Prologo

El mundo bajo oscuridad una vez vivió,
Y a la luz del mundo el recurrió,
Para luchar por un mundo mejor,
El hijo de la luz se levantó.

Contra los guerreros de las sombras el lucho,
En el nombre de la justicia, el amor y Dios.
El y sus héroes a su lado lucharon,
En el nombre de la espada y la cruz todos ellos dejaron,
Y en el nombre del bien ellos pelearon
Para así esperanzas y sueños no dejar de lado
A los seres de la sombras ellos derrotaron
Y de regreso a la oscuridad, ellos los enviaron

Por 10000 años fueron desterrados,
Para que el mundo reine bajo su propio cuidado,
La paz y la tranquilidad en el mundo han reinado.
Mientras el héroe bajo su estatua yace abandonado
Custodiando la puerta del mal, junto a los guerreros alados.

10000 años donde los Hombres Libres han reinado
Y la leyenda de los guerreros de la luz el pueblo ha olvidado
Los guerreros de las sombras volverán,
Y los héroes una vez más se levantaran.