Desolado me encontraba en una oscura sala dentro del castillo, por alguna extraña razón sentía el miedo de la batalla y una enorme de sed de venganza que pedía ser saciada. Me encontraba vestido para la batalla con la armaduras de mi padre, el escudo de mi familia que por generaciones había pasado por las manos de los herederos al trono, una espada bastante peculiar forjada con esmeraldas en su puño y con un extraño material contenía su filo.
Y fue cuando de la nada aparecieron escaleras al frente de mi y por alguna extraña razón decidí subirlas rápidamente, cuando llegue a la parte superior me encontré al frente de una puerta, vacilé por algunos instantes pero finalmente decidí abrirla.
Al otro lado de la puerta se encontraban las murallas del castillo, en donde una feroz batalla se desencadenaba, el sonido de espadas y de escudos era ensordecedor casi se podía sentir el latido de los corazones de los combatientes en el aire, pero eso no era todo.
Al mirar hacia al horizonte veía como una silueta negra se acercaba hacia mi posición, no podía distinguirla bien ya que el ocaso me pegaba en el rostro tan solo distinguía el sonido de batir de las alas de algún extraño ser.
A me dida que se fue acercando pude darme cuenta que algo iba montado en cima del misterioso ser alado, tan solo verlo me provocaba un enorme pavor. Mientras tanto la desenfrenada batalla se desenvocaba en mis cercanías y había reconocido el lugar, mi ciudad natal, sin embargo por alguna extraña razón no podía quitar la vista de encima del mítico ser.
La silueta era negra como una noche sin luna, y su mirada cruda como el invierno. A medida que se acercaba pensaba que podría notar lo que era realmente, pero no fue así. Cada vez me sentía más confundido y por alguna extraña razón se podía sentir el miedo en el aire, me podía dar cuenta como extrañas sombras se acercaban, arrimándose desde los muros del castillo, se percibían como figuras humanas aún sabiendo que no era así.
Al otro lado de la puerta se encontraban las murallas del castillo, en donde una feroz batalla se desencadenaba, el sonido de espadas y de escudos era ensordecedor casi se podía sentir el latido de los corazones de los combatientes en el aire, pero eso no era todo.
Al mirar hacia al horizonte veía como una silueta negra se acercaba hacia mi posición, no podía distinguirla bien ya que el ocaso me pegaba en el rostro tan solo distinguía el sonido de batir de las alas de algún extraño ser.
A me dida que se fue acercando pude darme cuenta que algo iba montado en cima del misterioso ser alado, tan solo verlo me provocaba un enorme pavor. Mientras tanto la desenfrenada batalla se desenvocaba en mis cercanías y había reconocido el lugar, mi ciudad natal, sin embargo por alguna extraña razón no podía quitar la vista de encima del mítico ser.
La silueta era negra como una noche sin luna, y su mirada cruda como el invierno. A medida que se acercaba pensaba que podría notar lo que era realmente, pero no fue así. Cada vez me sentía más confundido y por alguna extraña razón se podía sentir el miedo en el aire, me podía dar cuenta como extrañas sombras se acercaban, arrimándose desde los muros del castillo, se percibían como figuras humanas aún sabiendo que no era así.
Al mismo instante que el guerrero bajo del mitico ser, sus escamas negras como las cenizas, lengua bifeda, firmes y gruesas patas, ojos azules como el más helado rincón del planeta.
La sangre corría por los muros de la fortaleza, era una verdadera masacre y me sentía completamente inútil, y el hombre que estuvo montado en el extraño ser se acercaba mi posicion con una paso lento,firme y seguro.
La sangre corría por los muros de la fortaleza, era una verdadera masacre y me sentía completamente inútil, y el hombre que estuvo montado en el extraño ser se acercaba mi posicion con una paso lento,firme y seguro.
De entre las sombras sale un hombre de radiantes armaduras, sentia que lo conocia y es más con el sentimiento q es proximo a mi, pero en esos instantes no podia pensar.
Su espada resplandecía como la luz de la luna y las estrellas, valientemente se enfrento contra el guerrero de las sombras en una feroz batalla, en el cual ninguno de los dos parecía ceder. Finalmente el guerrero de las sombras golpeo con una fuerza demoníaca a mi compañero y choco con el muro, quedando sin señales de vida. A pesar de todo los sucedido mi cuerpo no respondia y aún no me podía mover, como si mi cuerpo no respondiera ante las ordenes que mi cerebro enviaba, estaba paralizado, sin embargo el guerrero de las sombras no parecía tener problema alguno,con un paso que daba la sensación que la tierra se moviera por cada movimiento que hacia.
Una vez que estuvo en frente de mi, me tomo por el cuello con su fría y oscura mano, alzo su brazo conmigo hacia al cielo me miro directo a los ojos y pude ver que el tenia sus ojos rojos como el fuego mismo. Alzo su cabeza para mirar mi rostro directamente y me pregunto, ¿puedes sentir el miedo? y me di cuenta de algo inimaginable, una versión oscura, sombría y corrupta de un ser humano, pero no de cualquiera, era yo.
Una vez que estuvo en frente de mi, me tomo por el cuello con su fría y oscura mano, alzo su brazo conmigo hacia al cielo me miro directo a los ojos y pude ver que el tenia sus ojos rojos como el fuego mismo. Alzo su cabeza para mirar mi rostro directamente y me pregunto, ¿puedes sentir el miedo? y me di cuenta de algo inimaginable, una versión oscura, sombría y corrupta de un ser humano, pero no de cualquiera, era yo.
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espero opiniones criticas, sin piedad xD
pero que no recurran los vulgar y ojala fundamentadas